Cuento corto: Esperanza para una planta

October 26, 2017

 

Nuestra pequeña historia comienza en un pequeño lago donde vivía un pequeño pato junto con su mamá. A este pequeño le gustaba pasear y si que eran largos sus paseos.

 

Hasta que un azar del destino por seguir a una mariposa se encontró una planta ya marchita y algo rota. El pequeño pato se acerco y solo observo que al parecer la planta ya se daba por vencida esperando que se marchitara.

 

El patito sintió algo de pena por dicha planta así que regreso a su casa y le pregunto a su madre.

 

Pequeño pato: -Oye mamá ¿porque cuando las plantas ya están marchitas las prefieren arrancar y no tratar de curar?

 

Mama pata: - Bueno hijo. Es mejor quitar la planta marchita para hacer florecer una nueva y esta la sustituya.

 

El pequeño pato pensó que si por casualidad alguien dejaba de ser útil lo mejor era desecharlo y sustituirlo. Pero dentro de su corazón sintió un sentimiento horrible. Este sentimiento provoco que el pequeño pato se preocupara por la planta ya marchita y le diera otra oportunidad.

 

Ya que para ser sincero no creo que nadie se sienta feliz de que lo remplacen así sencillamente.

 

El pequeño al día siguiente salió a ver la condición de la planta que se estaba marchitando. Tomo una pequeña vara y unas cuerdas junto con agua.

 

Al llegar con la planta marchita, el pequeño uso la vara para dar apoyo a la planta y esta otra vez tomara los rayos del sol que fortaleció usando las cuerdas y la empezó a regar.

 

Pequeño pato: - Ya verás…Tal vez seamos pequeños pero eso no, nos hace menos importantes (mientras sonreía cuando la regaba).

 

Sin importar que lloviera, hiciera mucho viento o sol. Nuestro pequeño patito la visitaba constantemente y le brindaba su apoyo. Noto que con el tiempo y gracias a sus cuidados la planta ya se podía sostener firme por ella sola sin necesidad de la vara. De modo que se la quito y continuaba regándola dando su cariño y cuidado.

 

Con el tiempo las abejas se acercaban a la planta y tomaban el polen de esta. Los rayos del sol la hacían ver preciosa.

 

El pequeño pato noto como a pesar de estar marchita cuando la conoció solo le basto darle cariño y cuidado a la planta para que volviera a vivir. Al parecer la planta como agradecimiento cuando el patito la visitaba desplegaba un aroma dulce solo para él.

 

El pequeño pato le volvió hacer la pregunta a su madre y esta le contesto lo mismo. Pero el patito aprendió que si a los que aparecen abatidos les brindamos un poco de atención, demostramos que no son desechables y tenemos fe en ellos, vivirán con más fuerza y se fortalecerán; que ahora ya no se volverán a marchitar sino crecerán y de ellos saldrán semillas nuevas.

 

Fin

 

Imagen: Clker-free-vector-images

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

¡Bienvenido!

¡Aun queda más diversión!

Posts Destacados

Descarga Mini-Ebook: Emplumadas en un Mensaje

May 6, 2018

1/4
Please reload

Posts Recientes

23/01/2019

11/01/2019

09/01/2019

Please reload

Búsqueda por Tags
Please reload

Nuestra Comunidad 

Poetas

Cuentistas

Escritores

Creadores de contenidos

 
 
 
  • Unknown Track
  • -
  • Unknown Artist
00:00 / 00:00
  • Instagram - Negro Círculo
  • Google+ Black Round
  • Facebook Black Round
  • Twitter Black Round
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now